Amanecer nevado

Cuando vivía fuera de Madrid, en Andalucía, sabías que nevaba porque el sonido de la mañana cambiaba. Vivía en una casa al pie de la Sierra, y ese día el silencio era la constante. Los pájaros, los ruidos de los pocos coches, desaparecían dejando una sensación de calma insusitada que daba paso a levantarse a toda prisa, salir al jardín a jugar con los peques y esperar que no se congelasen las tuberías, porque si cuando vives en sitios así estas cosas pasan.

En Madrid, dejando de lado el tema bucólico da paso a un atasco monumental, y a salir corriendo al Retiro para poder aprovechar esos instantes, que no sabes cuándo volverán 

 

250 €

Estampación en papel Hahnemüle con tintas pigmentadas. La obra pertenece a una serie numerada de 10 ejemplares por fotografía y está avalada por un Certificado de autenticidad numerado y firmado.Tamaño A2 (420 x 594mm)